Cambiar los amortiguadores. ¿Cuándo hacerlo?

Para cambiar los amortiguadores de los automóviles, debemos estar muy atentos, ya que además de que cambiarlos cuesta mucho dinero, los mismos fueron diseñados específicamente para ese modelo por el fabricante, lo que implica que si se ponen de forma inadecuada, puede que a la larga perjudique además el motor, las ruedas, los frenos, etc.

También hay que tener en cuenta a la hora de cambiarlos, que este no sea falso, ni de otra marca que no corresponda, ya que colocarlos podría traer varios problemas al coche en general (seguro asistencia).

Los amortiguadores son capaces de absorber la energía cinética, pero además neutralizan la energía originada en golpes e impactos.

Los amortiguadores son elementos indispensables en la suspensión del automotor, en cualquiera de sus formas o modelos de circulación, dado que permiten que los rodamientos se adhieran convenientemente al pavimento. Es que los elásticos, son sostenes de la suspensión y realizan un movimiento de rebote en el andar de todo tipo de vehículo, sobre todo en el andar sobre baches y cunetas.

Estos tienen un sistema básico de funcionamiento, que consta de un pistón que va unido a la carrocería por medio de un vástago de fijación, y que se desliza en el interior de un cilindro que está ensamblado a la rueda y por el cual corre un fluido viscoso que puede ser un aceite especial o gas. Existen distintos tipos de amortiguadores en el mercado: los amortiguadores hidráulicos, de vibraciones, a gas y reológicos.

Para saber cuándo cambiarlos, deben tener en cuenta que los mismos tienen una vida útil de 20.000 km, si llega a este kilometraje lo apropiado es ir al mecánico amigo y revisar si los amortiguadores ya pasaron a mejor vida.

Si usted no los cambia a tiempo, sufrirá de la siguiente manera:

El comportamiento en carretera será terrible, porque los amortiguadores gastados no pueden mantener las ruedas en el suelo.

En firme seco y deformado, la distancia de frenado a 50 km/h puede verse incrementada en 2.6 mm. Esto es lo que marca la diferencia entre una parada con toda la seguridad y un accidente.

La conducción se vuelve peligrosa y fatigosa aumentándose el tiempo de reacción.

Para darnos cuenta rápidamente de que los mismos funcionan mal, primero debemos ver si no pierde aceite, y después si no ha perdido estabilidad, ya que si es así debemos salir de la carretera (de la ruta, calle, etc.). Lo aconsejable para cambiarlos, es usar la misma marca que dio el fabricante (como les comentaba al comienzo), ya que si no traerá más problemas.

Fuente: espaciocoches.com